Los 10 casos prácticos del Recurso Preventivo II

Los 10 casos prácticos del Recurso Preventivo II

En el post anterior os contamos en que consiste el Recurso Preventivo en la construcción. Uno de los temas estrella en nuestros cursos de formación para empresas de la construcción y del sector del metal. En esta nueva entrega seguimos poniendo luz sobre esta figura esencial en la normativa de Prevención de Riesgos Laborales, y que la mayoría de nuestros alumnos desconocen.

¿Cuándo es necesaria la presencia de los recursos preventivos?

La ley de prevención de riesgos laborales establece estos estos casos:

Cuando los riesgos puedan verse agravados por la concurrencia de operaciones diversas.

En este caso, incluimos el supuesto en el que las actividades sean ejecutadas por trabajadores/as propios/as, así como trabajadores/as ajenos/as y/o subcontratas. Se hace necesaria su presencia porque en el momento en el que interfieren diversas actividades u operaciones de manera simultánea los riesgos evaluados se pueden ver agravados o modificados.

Cuando se realicen actividades o procesos que reglamentariamente sean considerados como peligrosos o con riesgos especiales.

Aquí vamos a puntualizar los específicos del sector de la construcción:

““Respecto a las obras de construcción, la presencia de Recursos Preventivos será obligatoria cuando se realicen trabajos con riesgos especiales previstos en el Anexo II del R.D. 1627/97 (Relación no exhaustiva de los trabajos que implican riesgos especiales para la seguridad y la salud de los trabajadores) y los riesgos puedan verse agravados o modificados por la concurrencia de operaciones diversas que se desarrollen sucesiva o simultáneamente:

1. Trabajos con riesgos especialmente graves de sepultamiento, hundimiento o caída

de altura, por las particulares características de la actividad desarrollada, los procedimientos aplicados, o el entorno del puesto de trabajo.

2. Trabajos en los que la exposición a agentes químicos o biológicos suponga un riesgo

de especial gravedad, o para los que la vigilancia específica de la salud de los trabajadores sea legalmente exigible.

3. Trabajos con exposición a radiaciones ionizantes para los que la normativa específica

obliga a la delimitación de zonas controladas o vigiladas.

4. Trabajos en la proximidad de líneas eléctricas de alta tensión.

5. Trabajos que expongan a riesgo de ahogamiento por inmersión.

6. Obras de excavación de túneles, pozos y otros trabajos que supongan movimientos

de tierra subterráneos.

7. Trabajos realizados en inmersión con equipo subacuático.

8. Trabajos realizados en cajones de aire comprimido.

9. Trabajos que impliquen el uso de explosivos.

10. Trabajos que requieran montar o desmontar elementos prefabricados pesados.”

Cuando la necesidad de dicha presencia sea requerida por la Inspección de Trabajo sí tras una visita de la Inspección de trabajo se detecta que las medidas preventivas adoptadas son insuficientes o inadecuadas. En este caso la presencia del recurso preventivo permanecería hasta que las medidas preventivas se corrigiesen y siempre y cuando no existan riesgos graves e inminentes para los trabajadores/as.

En las obras de construcción los recursos preventivos deben permanecer en el centro de trabajo durante el tiempo que se especifique en el Plan de Seguridad, por lo que estarán presentes en aquellas actividades peligrosas o con riesgos agravados o modificados que requieran su presencia. Además, el Plan debe indicar qué debe hacer, vigilar y controlar.

En conclusión, el primer objetivo de designación de recursos preventivos en el sector de la construcción o del metal es reforzar la vigilancia de las medidas preventivas que se han establecido para esos riesgos o situación.

Se debe considerar al recurso preventivo como una medida complementaria no sustitutoria de las medidas de prevención que sean obligatorias de aplicar según las evaluaciones de riesgos realizadas y las planificaciones preventivas pertinentes.

Dicho a modo de ejemplo, si debemos proteger bordes a partir de dos metros de altura para evitar caídas en altura mediante protecciones colectivas sean barandillas o redes, no se debe utilizar la figura de vigilancia del recurso preventivo como sustitución de estos medios de protección colectiva a criterios económicos.

Davinia Sánchez, formadora de PRL en Lakkun